La proliferación de la tecnología nos ha traído cosas muy buenas como el internet, un sitio que no es físico en el que podemos encontrar información para nuestro día a día o nuestro entorno laboral, entretenimiento de fácil acceso, acceso al banco y nuestras finanzas, etc. 

Lamentablemente, toda esta información resulta un blanco atractivo para quienes desean enriquecerse fácilmente o dañar a su competencia, y es ahí donde surgen los ataques cibernéticos, pero ¿qué es un ataque cibernético?

Un ataque cibernético se define como “un intento de exponer, alterar, desestabilizar, destruir, eliminar para obtener acceso sin autorización o utilizar un activo, así como cualquier maniobra ofensiva de explotación deliberada que tiene como objetivo de tomar el control, desestabilizar o dañar un sistema informático”. 

En los ataques cibernéticos, los atacantes son individuos u organizaciones que utilizan códigos maliciosos para corromper los códigos, datos privados o algoritmos, creando así graves consecuencias para su víctimas. Dependiendo de quien realice estos ataques es que se clasifican, y pueden incluso clasificarse en “guerra informática” o incluso “ciberterrorismo”, y no sólo eso, sino que cada vez los ataques se vuelven más sofisticados e ingeniosos conforme la tecnología avanza. 

Tipos de ataques

Los ataques informáticos tienen diferentes clasificaciones, siendo algunos de los principales tipos de ataques los siguientes:

  • Ataques indistintos: Estos ataques no distinguen entre organizaciones, gobiernos o individuos, sino que se caracterizan por ser amplios y globales. Este tipo de ataques son perpetrados por las siguientes organizaciones:  World of Hell, Stuxnet, Red October. 
  • Ataques destructivos: A diferencia de los ataques indistintos, estos ataques están dirigidos a organizaciones e individuos específicos. Algunos ejemplos de las organizaciones que atacan de esta manera son: Legion of Doom, LulzRaft, Vulcanbot, etc. 
  • Espionaje al gobierno: Tal como su nombre indica, esta clase de ataques están enfocados en el robo de información del gobierno o de organizaciones relacionadas con él. Este tipo de ataques son perpetrados por las siguientes organizaciones: GhostNet, Titan Rain, Moonlight Maze, etc. 
  • Espionaje corporativo: Este tipo de ataques están enfocados en robar información privada o clasificada de diferentes empresas, particularmente los datos relacionados con métodos patentados o productos/servicios emergentes. Algunos ejemplos de grandes robos de datos corporativos son la Operación Aurora o el hackeo a Sony Pictures Entertainment. 

A pesar de que estos son algunos de los principales modelos de hackeo y ataques cibernéticos, existen algunos otros tipos y modelos de ataques tales como el hacktivismo, el robo de datos médicos, el robo de direcciones de correo electrónico, credenciales de acceso, robo de tarjetas de crédito y datos financieros, e incluso existen los llamados ataques de fuerza bruta. 

Dado que hoy en día toda nuestra información personal, laboral, financiera, etc., se encuentra en la red, alojada en servidores y equipos de cómputo, es imprescindible protegerse contra dichos ataques. 

En realidad, es técnicamente imposible el estar 100% protegidos contra un ciberataque, pero si es posible complicar lo más que se pueda el avance de los atacantes, para ello deben seguirse diferentes pasos (algunos realmente sencillos) como utilizar contraseñas fuertes, instaurar protocolos de seguridad o evitar datos personales, aunque siempre es importante el denunciar a las autoridades en caso de ser víctimas de un ataque de esta naturaleza.

Ir arriba