El fenómeno informático ha tenido una evolución impresionante, en los últimos 70 años hemos pasado de las “iteraciones” con los sistemas de información a las “interacciones”, además, la brecha semántica que en el inicio existía, donde nuestra comunicación con los sistemas se basaba en una serie de comandos simples o de forma directa a través de códigos hexadecimal o binario, hoy es completamente diferente, ya que nos comunicamos e interactuamos con esos sistemas mediante nuestro propio lenguaje hablado. Hemos llegado al punto donde estos sistemas son capaces de escuchar, ver y comprender nuestras palabras, comportamientos e inclusive reconocer nuestro rostro, ¿quién de nosotros no le ha preguntado a su dispositivo móvil la dirección de algún lugar o le ha dado alguna indicación de cómo “hacer llamada a…” ?. Es ahí donde esa brecha semántica que había entre las máquinas y nosotros, ya no existe más.

         El desplazamiento del ser humano por parte de las máquinas comenzó desde hace mucho tiempo, en el periodo de la revolución industrial, donde se sustituía la mano de obra de los trabajadores por procesos mecanizados a través de máquinas de vapor; en la época actual, gracias a los avances de la robótica, se han desplazado a miles de personas de procesos industriales, de manufactura y construcción entre otros. Estos avances han permitido que el ser humano deje de realizar ciertos tipos de tareas que pueden considerarse peligrosas, siendo robots o sistemas automatizados quienes las pueden realizar.

         El fenómeno informático desde hace algunos años, está dando pie al desplazamiento o sustitución del personal humano, no solo en tareas físicas sino también en las repetitivas. Según los especialistas la amenaza más fuerte a futuro de algunos empleos y de la educación tradicional, es la “automatización intuitiva”, proceso que gracias a los avances tecnológicos de los sistemas informáticos, les permiten a los mismos aprender, analizar, comparar y tomar decisiones por sí solos.

         Un ejemplo simple de esto, son nuestros dispositivos móviles, ya que nos dan sugerencias sobre la música que nos puede gustar, esto lo hace con base a nuestro patrón de comportamiento con respecto a lo que escuchamos, lo que significa que el sistema ha observado y ha analizado nuestra conducta personal en ese ámbito, para después decidir que nos va a recomendar, entonces, ¿hasta dónde, el fenómeno informático entiende hoy nuestro comportamiento? por otro lado, ¿podría transgredir esa línea ética relacionada con nuestra privacidad?.

         Se dice que gracias a la “automatización intuitiva”, algunos empleos como contadores, docentes, conductores y gestores de trámites, serán reemplazados en un futuro cercano por algún tipo de tecnología informática, hoy lo vemos cada vez más frecuentemente en los sistemas de información, realizando una serie de actividades analíticas, donde observan, aprenden, evalúan y deciden; uno de los primeros sistemas de este tipo fue el sistema “Watson” de IBM, que era capaz de comprender el lenguaje natural, este, se volvió famoso debido a que concursaba en el juego de Jeopardy contra los mejores jugadores humanos, el sistema analizaba las preguntas, posteriormente evaluaba la información que tenía y que podría ser la respuesta, y en función de eso, accionaba el interruptor; Watson se comenzó a crear hace alrededor de 15 años, ¿se imaginan lo que hoy se puede lograr?.

         Sin embargo, los avances tecnológicos en los sistemas informáticos, nos están orillando cada vez más a crear nuevas leyes que puedan abarcar y regular situaciones antes inexistentes, por ejemplo, imaginemos lo siguiente: una ciudad de primer mundo, en cuyas vialidades circulan algunos vehículos autónomos, donde entonces uno de ellos es partícipe de un percance en un cruce vial, en el que lamentablemente hay gente lesionada, ¿cómo deslindar responsabilidades en una situación de este tipo?, en caso de que el vehículo autónomo sea quien provocó el percance, ¿quién es el responsable?, ¿el usuario que decidió indicarle el destino y dejar que el vehículo condujera por sí solo?, ¿el fabricante del vehículo?, ¿el fabricante del sistema de navegación?, ¿todos en conjunto?, en caso de existir, ¿cómo se aplicarían las sanciones correspondientes?

         De acuerdo a los especialistas del derecho informático, el mayor reto que existe hoy en día es lograr regular las conductas sin interferir con la tecnología o la innovación, es decir, buscando el punto adecuado que permita garantizar los derechos de la sociedad a la vez que permite el desarrollo de los avances tecnológicos y fomente su uso apropiado, por lo cual, se requiere crear leyes más plurales, diversas, inclusivas y transparentes, pero para esto debemos comenzar por la base, que es laalfabetización digital”, con lo cual todos aquellos que tienen como obligación la procuración del derecho, podrán comprender de una mejor manera el uso de la tecnología, sus implicaciones, sus responsabilidades y encontrar una mejor forma de regular las conductas que esto conlleva. 

         Lo claro, es que hoy debemos usarlas de una forma más responsable, pensemos aún más allá, muchas cosas que hace algunos años no eran posibles hoy sí lo son gracias a las tecnologías de información, imaginen que pasa ahora con toda la información que depositamos en las redes sociales, información personal y privada, donde las compañías poseedoras de esas redes tienen almacenado prácticamente cada momento de nuestras vidas desde hace algunos años, ¿será posible a través de los sistemas de información que utilizan las redes sociales, cambiar el rumbo de una sociedad?, ¿podrán estos gigantes influir en nosotros cada vez que vamos a tomar una decisión?. Como seguramente usted lo ha sugerido, la respuesta es “claro que sí”, entonces, esto significa que esos sistemas son capaces de observarnos, analizarnos, predecirnos y cambiar nuestro comportamiento.

¿Estamos preparados para lo que sigue?