Neuralink

Desarrollado por Neuralink Corporation, Neuralink es (en pocas palabras) un chip implantado en el cerebro que puede conectar el mismo con computadoras, un concepto que hemos visto múltiples veces en la ciencia ficción y que finalmente se aplicará en la vida real. 

En los últimos meses se ha hablado bastante sobre este proyecto de Elon Musk que pretende unir tecnología con el cerebro humano, o en palabras del propio Musk: “interfaces cerebro-ordenador de ultra banda ancha para conectar humanos y ordenadores”, siendo en otras palabras una “capa digital por encima de la corteza” que no implicaría necesariamente una inserción quirúrgica extensa, sino idealmente un implante a través de una vena o arteria, lo que facilitaría su inserción. 

Este proyecto busca que a la larga se logre una simbiosis total con la Inteligencia Artificial (IA). Actualmente, Neuralink Corporation se encuentra desarrollando experimentos en animales de su dispositivo neuronal, aunque se espera que se realice el primer estudio clínico en humanos para el próximo año. Las pruebas actuales de Neuralink mostraron que el dispositivo es capaz de leer información proveniente de 1500 electrodos implantados. 

Estas pruebas fueron realizadas en ratas, sin embargo, esto es 15 veces mejor que los sistemas actuales usados ​​en humanos, lo que es un resultado impresionante.

Neuralink

Las aplicaciones de Neuralink

Este proyecto pretende utilizar esta tecnología para tratar padecimientos graves como el Síndrome de Parkinson o ayudar a personas con miembros artificiales a mejorar el control de sus prótesis, aunque estas serían sólo las aplicaciones iniciales, ya que Elon Musk ha declarado que su visión va mucho más allá de esto, y es que pretende que en algún punto en el futuro Neuralink aumente las capacidades humanas permitiendo controlar dispositivos electrónicos con la mente, enviar nuestros propios pensamientos directamente a alguien más e incluso aumentar la inteligencia, entre otras cosas. 

Esto ha causado una respuesta mixta de parte de la comunidad científica, ya sea por la moralidad del proyecto, la preocupación que causa que el cuerpo rechace los implantes e incluso hay quienes advierten que esta tecnología no estará disponible próximamente y tampoco debería haber resultados esperados, ya que la tecnología actual no lo permite.

Los problemas con Neuralink

Este proyecto se enfrenta a contratiempos de distintas naturalezas, y es que la naturaleza tan inusual de Neuralink es detonante para estos. Una de las barreras más difíciles que enfrentan son los diversos permisos y trámites gubernamentales que se requieren para poder implantar chips no sólo en personas con discapacidades, sino en personas sanas (a futuro), y es que estos trámites pueden durar años e incluso décadas. 

De igual manera otros problemas son la obsolescencia que inevitablemente afectará a los dispositivos con el paso de los años, así como el posible calor que generen y cómo afectaría esto al cerebro. Asimismo, el ritmo al que avanza la tecnología en la actualidad no permite que esta tecnología esté disponible durante los próximos años. 

Pero el problema más grande que enfrenta el proyecto es la decisión de muchos de los involucrados a salir del mismo, y es que para agosto de este mismo año, sólo quedaban dos de los ocho miembros fundadores, los cuales abandonaron la compañía por “años de conflicto interno en los que las líneas de tiempo apresuradas han chocado con el ritmo lento e incremental de la ciencia”, según un artículo de Stat News. 

Sea como sea, es innegable que Elon Musk ha apostado bastante y que la compañía ha realizado esfuerzos titánicos para lograr los resultados que hay hoy en día. En definitiva, el camino de Neuralink aún es largo, pero será interesante ver el cómo afectará nuestras vidas si llega a concretarse.

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