Cada vez se habla más de los coches autónomos, los autos del futuro que muchos de nosotros tenemos en mente por culpa de películas futuristas que alguna vez nos maravillaron al verlas y aunque veíamos muy lejana la hora en la que pudiéramos disfrutar de esa gran tecnología, hoy empiezan a ser una realidad, desde la creación del primer coche siempre se ha tenido en mente la posibilidad de que la conducción fuese autónoma.

¿Pero, a qué nos referimos cuando hablamos de coche autónomo? Por definición nos referimos a un automóvil dotado de una tecnología capaz de imitar las habilidades humanas de manejo y control, de percibir su entorno actuando en consecuencia, se trata de un auto que nos llevará de un punto A a un punto B sin necesidad de tocar el volante. Estos autos funcionan al combinar una computadora, una cámara, diferentes sensores y automatismos.

En la actualidad hay muchos autos en el mercado capaces de encender o apagar las luces, activar los limpiaparabrisas, incluso aparcar por sí mismos. Los coches hoy en día, han evolucionado a nivel de tecnología incluyendo el desarrollo de los motores eléctricos y ya es posible ver modelos de coches semiautónomos. Los coches modernos cuentan con todo tipo de sistemas, radares y dispositivos que permiten saber todo lo que ocurre y hay a su alrededor, si a esto le sumamos las nuevas direcciones eléctricas y los mandos de control sin conexión mecánica, tenemos la base para el coche autónomo.

El vehículo autónomo surge de la necesidad de sanar una de las mayores causas de sufrimiento de la sociedad moderna “los accidentes de tráfico” en algún momento, seguro has escuchado decir que la principal causa de los siniestros es el factor humano, este se caracteriza por todo aquello que depende del conductor, desde su estado emocional hasta su habilidad al volante, pasando por su responsabilidad social al seguir las normas de circulación. ¿Pero qué pasaría si la conducción no dependiera exclusivamente del estado de ánimo del piloto si no de un robot? Se eliminaría el factor humano y con ello una de las principales causas de muerte en todo el mundo. 

Las empresas que tienen el objetivo de conquistar el sector del coche autónomo, están por un lado MERCEDES BENZ, PEUGEOT y VOLKSWAGEN y por otro lado son las empresas que quieren sumarse a esta nueva era de la revolución del coche autónomo como Google, TESLA, UBER por mencionar algunos, la batalla entre estos grupos está siendo muy igualada, sin embargo, el ganador por mucho siempre será la sociedad. Con el fin de producir el coche definitivo las compañías que operan en el sector del vehículo autónomo están destinando muchos recursos para llevar los coches al siguiente nivel.

En el 2009 Google creó el primer vehículo robot y para el 2012 avanzó un paso más dando el primer trayecto sin conductor, hoy con 12 millones de KM recorridos ha crecido demasiado, creando su propia compañía llamada WAIMO considerada la empresa que encabeza la carrera del vehículo autónomo; otra compañía es TESLA que con una simple app permite al usuario llamar a su vehículo autónomo para que lo pase a recoger a donde le indique; para ejemplificar que este tipo de progresos ya está impactando en la sociedad, en el año 2018 la compañía francesa KEOLIS con el permiso del gobierno, creo un transporte público autónomo sin conductor y ha logrado poner al servicio de los franceses estos autobuses con el objetivo de resolver o disminuir los problemas de tráfico.

Elon Musk director general de Tesla Motors pretende producir en 2020 un millón de robo taxis, este proyecto propone compartir tu auto cuando no lo usas. Esto será posible desde la misma app de Tesla, aquella que te permitía llamar a tu coche como si fueras James Bond. Con esta propuesta, Tesla podría ponerse a la cabeza de la carrera del coche autónomo, con lo cual, se reduciría el factor humano aumentando con esto la seguridad vial. Al ser eléctrico, el impacto del medio ambiente sería mínimo y si finalmente los conductores deciden alquilar sus vehículos cuando no los usen, disminuirá la congestión en las carreteras. Esta puesta de Elon Musk podría cambiar al mundo tal y como lo conocemos ahora, invidentes, discapacitados y gente con problemas de movilidad podrían desplazarse con un coche alquilado como cualquier otra persona.

“Abróchense los cinturones porque la revolución de los coches autónomos ya ha comenzado”.