En nuestra sociedad actual es imprescindible el estar conectado a Internet, ya sea por razones de entretenimiento, labores escolares o como se vio durante esta cuarentena, para poder trabajar. Es impensable el estar desconectado de la red en una época en la que gran parte de las cosas que se necesitan para vivir adecuadamente se encuentran en la misma, desde el comunicarnos con nuestros seres queridos hasta el acceso a nuestras cuentas bancarias. Es por eso, que el facilitar el acceso a Internet es una cuestión de suma importancia; sin embargo, hay ocasiones en las que la conexión es inestable debido a una razón u otra, y es para estos casos específicos para los que se han ideado los repetidores Wi-Fi.

Los repetidores Wi-Fi son dispositivos que permiten ampliar la fuerza de nuestra conexión a Internet con sólo conectarlo al enchufe. Este dispositivo capta y amplifica la señal de Internet sin afectar la privacidad de la misma, es decir, mantiene el mismo nombre de red, la misma configuración y la misma contraseña; aunque dependiendo de las preferencias del usuario se puede tener una nueva red independiente de la red principal. El uso de estos aparatos provee un gran beneficio al amplificar la señal Wi-Fi, permitiendo que hagamos uso de nuestra red en zonas muertas o en las que la señal es muy débil, facilitando el acceso a diversos dispositivos, una característica que los tiempos recientes ha probado ser elemental en nuestra vida diaria. Así mismo, pueden ser bastante económicos, aunque se debe investigar cuál es más adecuado a nuestras necesidades y vivienda, puesto que cada modelo tiene características específicas distintas.

¿Cómo funcionan los repetidores Wi-Fi?

Los repetidores Wi-Fi funcionan por medio de dos enrutadores inalámbricos, uno de los cuales recibe la señal de nuestro módem, transfiriendo la misma al segundo que la retransmite más potente para poder alcanzar lugares que la señal original no puede conseguir. Es debido a esto que se necesita colocar el repetidor Wi-Fi en una adecuada zona intermedia entre el módem y la zona a la que queremos llevar la señal, ya que de esta depende su correcto funcionamiento. Para ello, el repetidor debe ser colocado en una zona donde la señal llega de manera débil pero sin llegar a fallar, ya que ahí es donde el repetidor puede hacer su trabajo de manera más efectiva. 

Además de una correcta posición en el hogar u oficina, es necesario revisar las diversas características del repetidor, especialmente en cuanto a la encriptación de la red. En este caso, siempre se recomienda utilizar WPA2-PSK (AES), ya que es el estándar de seguridad más alto que hay en esta clase de dispositivos. Si bien puede haber ciertas dudas respecto a utilizar repetidores Wi-Fi, lo cierto es, que son dispositivos bastante seguros (dependiendo de su nivel de encriptación) y realmente ayudan al usuario.

En definitiva es recomendable utilizar repetidores Wi-Fi, puesto que estos nos permiten una mayor accesibilidad a la red. Actualmente, se ha demostrado la gran necesidad de permanecer conectado a la red, sin mencionar el tener una conexión estable. El uso de repetidores Wi-Fi facilitará las labores en línea de quienes tienen una mala conexión a internet en ciertas zonas de su hogar u oficina, y por lo tanto facilitará de igual manera las labores que se realizan en dichos espacios. En una era en la que la conexión a Internet es esencial para trabajar, entretenerse o simplemente informarse, los repetidores Wi-Fi son una herramienta esencial, solamente debemos encontrar el que se adecue a nuestras necesidades.