Pareciera que entre más pasan los días con la actual contingencia por coronavirus, más incierto es el modo en que regresaremos a nuestra “vida normal” o si realmente habrá una “vida normal” después de esta situación.

A pesar que es fundamental, mantener actitud positiva (sin dejar de lado, ser realistas) para salir adelante frente a una adversidad, no es extraño e incluso es justificable, el estar pensando en cómo serán nuestros próximos meses, tanto laboral, personal, social y económicamente. Debemos estar abiertos y receptivos ante cualquier situación y poder ser capaces de sortearlas lo mejor posible. Ante esto, una vieja frase que dice: “Cada nueva adversidad puede ser una oportunidad”

La actual cuarentena, producto de la pandemia de COVID-19, ha hecho modificar muchas conductas, sobre todo comerciales que creíamos eran infalibles y que no vislumbramos que podrían cambiar en el corto plazo, y es aquí donde juega un papel clave la adaptabilidad, el reconocer y adoptar oportunidades en el ambiente de innovación de los negocios. Incluso tenemos claros ejemplos frente a nosotros, de quienes sí vieron las oportunidades años atrás y las tomaron, empezando a probar dichas innovaciones o soluciones, que hoy en día dan muestra de efectividad y liderazgo.

El e-commerce o comercio en línea, es sin lugar a dudas una de estas soluciones clave de innovación para los negocios. Pero, ¿Qué es el e-commerce y por qué decimos esto?, de manera simple, e-commerce se refiere a todo comercio o compra/venta de productos y/o servicios que se gestionan por medios electrónicos y digitales, digamos Internet, en el caso más común. Esto es, a manera más sencilla, dentro de un catálogo de productos en una página de internet o app móvil de un proveedor “X”, buscamos y seleccionamos el que más se acomode a nuestras necesidades, realizamos el pago, ya se con tarjeta bancaria, transferencia, depósito en efectivo, etc., y entonces el proveedor se encarga de hacernos llegar el producto a nuestras manos, todo esto, desde la comodidad que implica el NO ir físicamente a la tienda del vendedor. Con todo lo anterior, ¿Nos queda más claro la relevancia de este sistema de comercio?

Ciertamente el e-commerce tiene muchísimos años entre nosotros, pero se puede decir que empezó a tomar más relevancia social y comercial, en la década de 1990, con el inicio de internet, el levantamiento de restricciones legales, creación de protocolos de seguridad y algunas otras que dieron pie al inicio de empresas dedicadas principalmente a este tipo de comercio en línea y que hoy en día son de las más grandes en el mercado.

No todo alrededor de este mercado fue “miel sobre hojuelas”. Como en muchas otras innovaciones llevó sus tropiezos y grandes pérdidas, así fue como alrededor del año 2000, fue parte también de la llamada “burbuja de las punto com”, un período de auge y posterior del quiebre de muchas empresas basadas en Internet. Y aunque esto desinfló las expectativas de la llamada “nueva economía”, esto no indicaba que el objetivo en general estaba mal, simplemente se debió a modelos de negocio mal implementados, mucha especulación, objetivos empresariales poco realistas y mal organizados. Aun así, hoy vemos un pequeño porcentaje de aquellas empresas que logró sobrevivir y posicionarse en los primeros lugares del comercio en línea actual.

Hoy, con la actual contingencia que provoca el COVID-19, vemos más claro el gran potencial del e-commerce, ¿no crees?, se vale decir, que ya desde hace años podíamos conseguir esos boletos para el concierto que tanto deseábamos, ropa, electrónicos, productos de tiendas departamentales, boletos de avión, de hospedaje de hotel y un sinfín de cosas más al alcance de un clic, pero, eso cambio en las últimas semanas; nuestras necesidades cambiaron, y esos productos/servicios que en años pasados pudieron tener crecimiento constante, hoy pueden ser los más castigados y entonces, volteamos hacia necesidades actuales, donde ahora nos urge productos de supermercado, alimentos, productos farmacéuticos, de entretenimiento, de conectividad  e incluso videojuegos, todo aquello que nos permita sobrellevar la pandemia sin salir de casa, respetando las restricciones actuales y de convivencia. Y es aquí, donde notamos desde hace años la diversificación y adopción de innovación por parte de algunas empresas, como supermercados o las que se dedicaban al comercio en línea de productos ajenos a los de primera necesidad, y que de repente, empezaron a ofrecer la opción de poder realizar “tu súper desde casa” o “tu súper en línea”, ellas son las que hoy acapararon inicialmente el mercado que generó el #QuedatenCasa y el tiempo en que las demás empezaron a adecuar sus estrategias para adaptarse a los cambios, parte del camino ya había sido consumido por las primeras.

Y es que las señales estaban ahí desde hace tiempo, simplemente observar las tendencias de un nueva generación de compradores que empezaba a optar por ir cada vez menos a las plazas comerciales y tener menos interacción con alguien que le ofreciera un producto, y en lugar de esto, prefería decidir que comprar directamente desde su teléfono celular o una laptop, en un página de internet o app, basando su decisión en meras imágenes digitales del producto deseado y valoraciones de otros compradores desde la comodidad de su casa; así es el mercado, siempre cambiante, ávido de nuevas experiencias y ahí es, donde el proveedor debe tener la vista puesta para estar al “acecho” de lo que quiera el consumidor, a fin de cuentas y con el paso de los años queda claro que gran parte del éxito de las empresas gira en torno al valor y la experiencia centrada en el usuario, el que tomará la decisión, por lo que se debe, proporcionar las herramientas para que obtenga lo que quiere de la manera que desea, y si eso indica desde la comodidad de su casa, entonces el comercio en línea es la opción que debe proveerse.

Al día de hoy, no es extraño ver cerca de nosotros negocios restauranteros de giro clásico, pequeñas tiendas de autoservicio y supermercados, servicios de comida básica, farmacias y otros tantos más, buscando ofrecer de manera ágil, accesible, segura y redituable, la gama de productos que sigan siendo de interés para el consumidor, y que a la vez permitan mantener a flote el negocio, digámoslo de otra forma, adecuarse y cambiar ante la situación o mantenerse y desaparecer del mercado. El comercio en línea puede darles esta oportunidad de adecuación.

Tampoco dejemos de lado lo que puede traer esta situación en una visión más global. Con el actual golpe a la economía mundial, industrias paralizadas parcial o totalmente con gran número de empleos perdidos y una incertidumbre de cuándo terminará esto, el e-commerce y su adaptación cada vez mayor a nuestras vidas y negocios, puede traer un balance positivo y de compensación económica al panorama mundial.

Existen distintas formas de e-commerce y el implementar el más adecuado irá de acuerdo al perfil comercial de la empresa y según el modelo de negocio que se quiera adaptar. Formas de llevarlo a cabo hay muchas y muy variadas hoy en día. Nunca es tarde para implementar cambios e intentar cosas nuevas y sobre todo cuando estos cambios ya han probado su efectividad, y el e-commerce puede ser eso que necesites para que tu negocio salga adelante.