Hoy en día hablar de virtualización en términos de TI, puede llevarnos a muchas definiciones, sobre todo de acuerdo a la visión y misión que, quien lo quiera implementar tenga en mente.

Es tal la importancia y auge que ha ido tomando la virtualización, que hoy en día puede considerarse el habilitador hacia una innovación tecnológica dentro de las empresas, e incluso, en un esquema todavía mayor se le considera igualmente la base del cómputo en la nube.

Pero ¿Qué es la virtualización en sí? ¿Por qué tal relevancia hoy en día? ¿Cómo podemos comprenderla mejor? Es importante conocer estas respuestas y saber si estamos listos para implementarla y dar el paso hacia una innovación tecnológica.

Busquemos en sus inicios y podremos comprender mejor el concepto. Partamos del hecho de que el término virtualización lleva muchos años en el ambiente de TI, pues se viene utilizando desde la década de 1960. Y aunque fue alrededor del año 2000, cuando se vio un gran salto en el mercado de uso general, su motivo de ser, es prácticamente el mismo que en sus inicios, el cual, es el buscar un mejor aprovechamiento/utilización de recursos físicos informáticos al segmentarlos y compartirlos en “sub-recursos” virtuales, que a la vez, cubren diversas y mayores necesidades informáticas, esto es justamente lo que se logra con la virtualización.

En otras palabras, podemos definir a la virtualización como la capa/software/tecnología que, puesta sobre un hardware o recurso informático, nos permite dividir dichos recursos en múltiples sistemas o aplicativos únicos e independientes, llamados virtuales (en el caso de virtualización de servidores “máquinas virtuales”, por ejemplo). La virtualización hace uso de un software virtualizador (llamado “hipervisor”) que es el encargado de separar y distribuir (administrar) los recursos del hardware entre cada una de las máquinas virtuales ligadas al mismo. En virtualización de servidores, por ejemplo, los recursos que se distribuyen son principalmente CPU, memoria, almacenamiento, periféricos y conexiones de red.

Hoy en día existen distintos tipos de virtualización, como son:

–          De escritorios

–          De servidores

–          De red

–          De software

–          De almacenamiento

Y aunque en este momento hemos basado ejemplos de virtualización de servidores, en todos, el principio es el mismo, que es, el hipervisor fungiendo como “separador” de los recursos físicos para que sean utilizados en numerosos entornos virtuales.

Con todo lo anterior, y con el tiempo, la virtualización se fue traduciendo en beneficios más entendibles y cuantificables para muchos, como algunos de los siguientes:

–          Eficiencia en la utilización de los recursos informáticos, anteriormente subutilizados. Evaluaciones sobre servicios asignados a recursos físicos exclusivos demostraron que, sólo utilizaban en promedio del 10 al 20% (en los mejores casos) de su capacidad total. Con la virtualización, lo recursos como CPU, memoria y red son explotados casi al máximo.

–          Consolidación de aplicativos/servicios.  Varias aplicaciones residiendo en un solo hardware independientes de manera lógica entre sí, lo que se traduce en, por ejemplo, menos servidores físicos necesarios en nuestros centros de datos.

–          Reducción de costos energéticos, por ejemplo, a menor número de servidores, menor espacio físico, por lo tanto, también menor requerimiento energético, menos necesidad de enfriamiento, etc.

–          Agilidad al tener un aprovisionamiento casi inmediato de servicios. Al tener la posibilidad de crear máquinas virtuales casi al instante, sobre hardware ya disponible sin los antiguos tiempos regulares que implican adquisición, entrega, instalación y puesta a punto de equipos físicos individuales.

–          Simplicidad en la administración de la infraestructura. No es lo mismo administrar 15 servidores físicos, posiblemente heterogéneos, que tal vez solo 3 físicos, donde estarán las 15 máquinas virtuales, pero desde un solo punto de administración.

–          Ligado al punto anterior, reducción en los costos de operación.

–          Continuidad de negocio o recuperación ante desastres. La virtualización hace más fácil la migración de recursos virtuales y alta disponibilidad de los mismos, pues al estar basado en paquetes virtuales, estos pueden residir o moverse fácilmente entre hardware similares de manera no disruptiva para el negocio.

–          Escalabilidad, al permitir la agregación de recursos físicos tanto al ambiente base como a los servidores virtuales de acuerdo a necesidades inmediatas.

Estos son solo algunos de los puntos que podríamos observar en la implementación de un ambiente virtualizado. Por esta razón es que la virtualización ha tomado tanta relevancia en TI, por eso es la base de la computación en la nube, pues por su simplicidad de manejo y optimización de recursos, sería inimaginable usar algún otro facilitador que a la vez proporcione tantos beneficios.

Por último, simplemente pongamos todo lo anterior en un contexto que es un gran motivador en toda empresa, sobre todo hoy en día, que es la reducción de costos con la obtención de más beneficios, ¿Quién no quiere esto? El hacer más con menos.

Creo que tenemos motivos más que suficientes para abrirnos a un mejor entendimiento y a una posible adopción de soluciones virtualizadas en nuestros ambientes de TI, este puede ser el diferenciador que indique el progreso hacia mejores beneficios en nuestra empresa y si ya lo hemos adoptado, el mundo virtual sigue siendo muy amplio, siempre hay posibilidad de mejorar más.