¿Cuándo debe considerar un líder transformar su organización?

La transformación organizacional es un proceso complejo que debe ser ejecutado con mucho cuidado para no terminar en una situación perjudicial, y es que no sólo es un cambio de objetivos y procedimientos, sino de la forma en que sabemos trabajar y se maneja la empresa, es por eso que muchos líderes intentan aplazar lo más posible este cambio. 

 

El transformar nuestra organización no es una cuestión de “si”, sino de “cuando”, por ello es que debe hacerse en el momento propicio si lo que se busca es obtener los mejores resultados al momento de hacerlo.

 

 

¿Cuándo se debe iniciar el proceso de transformación?

 

La razón para iniciar un cambio es bastante simple: en ocasiones se debe transformar una empresa para poder seguir satisfaciendo las necesidades de un mundo más complejo e interconectado. Es entonces que el momento propicio para esto es cuando estemos cayendo en prácticas o políticas obsoletas y anticuadas que pongan en riesgo la percepción que el público tiene de nosotros o que nos impidan proporcionar nuestros servicios de forma adecuada a los tiempos corrientes. 

 

Para darnos cuenta que este momento ha llegado debemos cuestionar nuestro propio modelo de negocios, sobre todo en un momento tan competitivo como este.  Esto no significa que debamos cambiar nuestro modelo de negocio cada vez que notemos que nuestras prácticas envejecen un poco, y es que hay múltiples empresas grandes y pequeñas que mantienen ciertas prácticas por la simple razón de que estas funcionan y no representan pérdidas para la organización. 

 

Se debe afinar solamente lo que ya no funcione, y sólo en casos excepcionales y extremos debe transformarse la organización completamente. Asimismo, se debe tomar en cuenta que en los tiempos más recientes, y sobre todo a raíz de la pandemia de COVID-19, la transformación organizacional está estrechamente relacionada con la transformación digital. Mientras más rápido se implementen estas mejoras es más probable que nuestro proceso tenga éxito, se debe tener en cuenta que las personas a nuestro cargo quieren que el nuevo status quo les proporcione la misma seguridad que tenían antes del cambio. 

 

 

Lamentablemente una de las causas más frecuentes del fracaso de estas transformaciones es que, en el momento en que se presentan problemas, inmediatamente se busca regresar a la situación anterior y descartar los cambios que se han hecho, y esto representa mayores costos, así que una vez iniciado el proceso no se debe dar marcha atrás, sino arreglar y afinar lo que no vaya funcionando y adecuarlo a un correcto funcionamiento

 

Todo líder debe estar atento cuando el mercado y los consumidores dicten que es momento de renovarse, ya que es muy probable que en el momento en que sea bastante evidente un cambio ya sea demasiado tarde para efectuarlo, puesto que nuestra competencia ya nos habrá dejado muy atrás. No debe subestimarse el actualizar nuestras prácticas y nuestra compañía, ya que eso es lo que nos mantendrá vigentes en el mercado.