A lo largo de más de un siglo, la tecnología 3D ha estado presente en nuestra vida, mayormente como forma de entretenimiento. Esta tecnología fue inventada por William Freese-Greene en 1890, y años después llegaría la separación de la imagen basada en dos colores, en la que se introducía el concepto de las gafas con cristales de dos colores que todos conocemos y asociamos con el cine 3D. Poco a poco, esta tecnología fue evolucionando hasta convertirse en el 3D que hoy conocemos, ya sea el 3D normal o el IMAX, que es una forma mucho más avanzada de esta tecnología, e incluso está presente en las televisiones desde hace años. 

Sin embargo, el cine y la televisión no son los únicos lugares donde la tecnología 3D tiene cabida, actualmente el 3D es una gran ayuda en deportes, investigación científica, cocina, juguetería e incluso en medicina. Generalmente complementando y potenciando la tecnología ya existente para volverla más precisa, por ejemplo, en las ecografías 3D para las mujeres embarazadas. Hoy en día la tecnología 3D es parte integral de nuestras vidas incluso si nosotros no lo sabemos.

La impresión 3D y la medicina

La impresión 3D es uno de esos inventos tecnológicos que marcan un antes y un después, y es que gracias a ellas se pueden reproducir objetos a medida con una precisión absoluta en un breve espacio de tiempo. Esto ha ayudado sobre todo a la medicina, que es el área que más se ha visto beneficiada por la tecnología 3D, y es que ahora se pueden hacer prótesis de mayor calidad que den más comodidad a los pacientes de forma más rápida. Asimismo, también existe la posibilidad de realizar impresiones 3D de tumores o huesos para su estudio antes de una operación, lo que reduce costos y riesgo. Tanto ha avanzado que incluso se han llegado a reproducir tejidos humanos como piel o cartílagos por medio de una bioimpresora que reproduce estos tejidos a través de células vivas. La idea es que con el tiempo se queden obsoletas algunas de las prácticas que se realizan hoy en día. 

La tecnología 3D y la gastronomía

La comida es uno de los aspectos de nuestra vida que no creeriamos que está influenciada por la tecnología 3D, pero hoy en día incluso se puede hacer comida por medio de impresoras 3D, esto con el propósito de brindar diseños y presentaciones que no serían posibles por medio de la elaboración tradicional de los alimentos. Esto se puede lograr gracias a la tecnología de 3D Systems y su “ChefJet, Nautral Machines y su ‘Foodini, BeeHex’s y su Chef3D”, entre otros tantos competidores. Esta tecnología aún está bastante limitada, ya que inicialmente sólo se podían hacer impresiones con pasta de azúcar y actualmente con chocolate, aunque se pueden “imprimir” frutas, que en realidad son pequeñas burbujas con el sabor de la fruta elegida creadas mediante un proceso llamado “esterificación” que se realiza con jugo de fruta y alginato de sodio en polvo.

El futuro de la tecnología 3D

El 3D no se detiene, y cada día nuevos sectores gubernamentales e industriales hacen uso de dicha tecnología. Por ejemplo, la NASA está realizando investigaciones y proyectos para que los astronautas puedan imprimir su propia comida en el espacio, mientras que en la medicina se están desarrollando oídos impresos en 3D, que permitirían escuchar sonidos y frecuencias que los oídos humanos no pueden escuchar, e incluso el mundo de la moda se ha visto afectado, ya que recientemente se ha empezado la tendencia de imprimir ropa para diferentes pasarelas. La tecnología 3D aún tiene un largo camino por recorrer, pero sin duda se ha posicionado como un pilar para el futuro, y es seguro que veremos diversas aplicaciones nuevas que nos sorprenderán y, más importante todavía, nos facilitarán la vida.