Adecuados a las necesidades de quien los utiliza son diseños robóticos que ayudan al portador a realizar actividades, que derivado de una discapacidad no pueden ser realizadas con normalidad.

Podrá presentar una apariencia más robótica y que quizás sólo estamos acostumbrados a ver en las películas de ciencia ficción, pero se han convertido en una de las aplicaciones tecnológicas más útiles y reconocidas en los últimos años.

En la mayoría de estos diseños se encuentran la practicidad, su utilización y son considerados no como el futuro, sino como un presente que cada vez tiene más aplicación a la vida diaria.

Los exoesqueletos mecánicos son muy similares a una armadura o especie de traje robótico que está incorporado a alguna extremidad de nuestro cuerpo y que nos otorga capacidades que no podemos desempeñar sin él, desde poder caminar largas distancias que el portador lo requiera, hasta poder cargar un número determinado peso sin que nuestro cuerpo sufra daño por dicha actividad.

En la mayoría de los diseños se procura utilizar materiales que sean ligeros, ayudando al portador a que no suponga que tenga un peso extra o que genere más esfuerzo del que está acostumbrado a utilizar.

Hay varios tipos de exoesqueletos, de los cuales los más sobresalientes son los siguientes:

De rehabilitación: quizás los más utilizados y reconocidos en todo el mundo; este exoesqueleto es aplicable a la medicina, particularmente en la rehabilitación por pérdida de miembros. Con ayuda de estas herramientas la recuperación es más rápida y efectiva que con los métodos tradicionales.

Para infantes: son diseños que están pensados para niños que son afectados por atrofia muscular espinal (AME). Exoesqueletos que son adaptados a su tamaño y necesidades permiten que los niños puedan caminar, aportando los tendones, motor y fuerza necesarios para poder hacerlo.

Aspectos militares: son utilizados y diseñados para ayudar a disminuir la carga física, principalmente para los soldados. Proporciona más fuerza y permite al portador pueda cargar más peso de lo que estaría acostumbrado a soportar sin el traje.

Para mejorar condiciones cotidianas: se está trabajando alrededor del mundo en diseños que permitan al portador ayudar a realizar actividades cotidianas como correr, cargar objetos, realizar actividades en el trabajo u oficina, etc, con mayor eficiencia y evitando lesiones derivadas de realizar actividades repetitivas. Es considerado el futuro del mañana.

Correr más rápido sin cansarse tanto, recorrer largas distancias con el mínimo de esfuerzo requerido, cargas más peso del que estaríamos acostumbrados a llevar sin preocuparnos por las lesiones a futuro y lograr una rehabilitación que llevaría años de esfuerzo y dedicación en la mitad del tiempo son solo algunos de los grandes beneficios que podemos obtener de esta gran tecnología; ser Iron Man ya no es solo ciencia ficción, ahora puede hacerse realidad.