Con el paso del tiempo la tecnología ha evolucionado y se está convirtiendo en una herramienta importante en la vida cotidiana de los seres humanos, ya que nos está facilitando la vida en todos los sentidos y está modificando nuestro ecosistema. Un claro ejemplo, son las guerras modernas, que están presentes a lo largo de la historia, pero que están cambiando día a día. 

Las guerras modernas han impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías como los armamentos de defensas para los soldados, quienes controlaban estas herramientas dieron origen en la primera y segunda guerra mundial como; aviones, cañones, vehículos para la defensa, lanzallamas, ametralladoras, granadas, gas veneno, lámparas solares, mascarilla antigás, submarinos etc.

A través de los años, el desarrollo de las tácticas, la logística, el armamento y los inventos han sido renovados con ayuda de la tecnología, ya que, hoy en día los misiles submarinos de nueva generación, el armamento naval, los aparatos hipersónicos, la bomba aérea, sistemas robóticos, etc., son más sencillos y fáciles de utilizar remotamente, lo que hace que la tecnología, la ciencia e industria militar se hayan reforzado con el paso del tiempo y las tácticas cada día sean más eficaces para los soldados, incluso los líderes de cada país.

Los avances tecnológicos que ha experimentado la sociedad siempre se han aplicado después de las guerras, pues ayudaban a la supervivencia y desarrollo de la comunidad. De esta manera los ejércitos han contribuido en un estímulo para la innovación de las tecnologías y se han concentrado con el tiempo, lo que ha permitido su perfeccionamiento y también su posterior revisión para el mundo en general.

Lo que antes era ciencia ficción hoy en día se ha convertido en una realidad, los robots, los drones, las aplicaciones, los sistemas computarizados, la inteligencia artificial, el Big data, la impresión 3D, la nanotecnología, la biología sintética, etc., han permitido mejorar evidentemente las condiciones de nuestra vida, además de establecer una relación directa entre la tecnología y la modernidad.

Es evidente que la complejidad ha crecido considerablemente desde sus orígenes hasta la actualidad, exigiendo cada vez más conocimiento, sin embargo, son más letales y mortíferos poniendo en riesgo la misma supervivencia del planeta y la humanidad.