Hiperrealidad concepto que generalmente se utiliza para decir que una persona va perdiendo la capacidad de distinguir la realidad de la fantasía, esto, especialmente en una era en donde la tecnología comienza a tener mucha más importancia en todo lo que realizamos.

La información a la que se encuentra expuesta una persona y de la que es consciente es uno de los síntomas más comunes. Es incorrecto pensar que la hiperrealidad “existe” o “no existe” pero se puede describir como “la realidad a través de intermediarios”.

Por otro lado, la metarrealidad es una metáfora que podríamos definir como imágenes que presentan una realidad inyectada en la ciencia ficción desde un enfoque actual. En pocas palabras representan lo real de lo irreal.

En lo anterior mencionado, aquella información que puede ser manipulada para ser mostrada como algo irreal o fantasioso es lo que quieren indicar las personas que se encargan de manipular, dejando a un lado lo que en realidad pasó y que es verdadero. Normalmente se quiere ocultar información que no se quiere dar a conocer o que pertenece a información que no debiera de ser del dominio público.

En ambos casos la forma en cómo está contada una historia se puede ver transformada y deformada, es decir, dos versiones adicionales a la original.

Hay muchos casos que son documentados a lo largo de la historia para demostrar que las cosas no son como las conocemos o bien, lo que conocemos es mucho más de lo que pensamos. Ciertos conceptos están relacionados con los términos antes mencionados y son:

  • Metafísica
  • Metarrealidad atea y teística
  • Epistemológica de la metafísica
  • Incertidumbre ontológica de la metarrealidad

Conforme va pasando el tiempo, ambos conceptos comienzan a tomar más relevancia ya que con ayuda de las tecnologías informáticas, la manipulación de lo que creemos que es real e irreal comienza a ser “más real” de lo que pensamos que son las cosas.

Tenemos avances tanto en realidad virtual y realidad aumentada que podemos estar en cualquier parte del mundo desde la comodidad de un sillón y teniendo las herramientas necesarias para interactuar con un ambiente que sabemos que “no es real”, pero la experiencia y todo lo que podamos sentir y percibir a nuestro alrededor, nos hacen pensar que estamos en nuestro “mundo real”.