Antes de comenzar, debemos de entender que es bare metal, que no es otra cosa que un concepto que hace referencia a la parte física, donde normalmente se guardan los datos o inclusive la parte en donde se instala el Sistema Operativo, antes también, se le conocía como servidor dedicado.

Los servidores bare metal ofrecen un mayor rendimiento, ya que sólo una pequeña porción de memoria y cpu se encarga de gestionar el hardware de almacenamiento y de otros recursos como lo es el SO mismo del servidor, por otro lado el resto de los componentes estará orientado a optimizar toda la carga de trabajo que el negocio necesite.

Ahora bien, un servidor bare metal es un servidor físico con hardware dedicado, con este tipo de servidores el consumidor puede garantizar el uso completo de los recursos con los que cuenta, es por eso, que los servidores bare metal son la mejor opción si se requieren servicios dedicados como por ejemplos sitios web, incluso si estamos pensando en servicios que vayan orientados a la nube.

Existen al menos 2 tipos de estos servidores:

Tradicional: es un servidor dedicado en el que el sistema operativo OS (Windows Server, Linux) es administrado por el usuario y se instala sobre la base de hardware que tiene el mismo, adicional todas las aplicaciones de usuario se ejecutan directamente en el SO.

Con hipervisor: estos servidores se combinan con un hipervisor (vSphere o Hyper-V normalmente), se ofrece a los usuarios una interfaz de administración para gestionar las máquinas virtuales.

Ventajas

  • Rendimiento y control – El usuario tendrá la certeza de que va a poder aprovechar el 100% de los recursos del servidor.
  • Flexibilidad – Se puede adaptar a un ambiente de trabajo aislado o, bien, adaptarlo a una infraestructura local.
  • Escalabilidad – Se puede crecer de forma granular (disco, memoria, red, etc.) y con sencillos pasos. 
  • Disponibilidad – Este tipo de servidores los vamos a tener siempre en el momento que se requiera para su uso inmediato.
  • Seguridad – Al ser un servidor dedicado y restringido de alguna manera nos va a permitir tener nuestra información aislada y segura al igual que los aplicativos que vivan sobre esta infraestructura.

Uso

A medida que va evolucionando la tecnología, nos encontramos con diferentes escenarios en los cuales se puede aplicar un servidor bare metal, algunos ejemplos son los siguientes:

  • Virtualización – Este tipo de servidores son ideales para alojar máquinas virtuales críticas para el negocio. 
  • CRM / ERP – Este tipo de aplicativos requieren de un alto nivel de seguridad y recursos dedicados, además que se debe de tener un control estricto para quienes usen estas herramientas.
  • Sitios WEB – Los servidores bare metal también se destacan por ser equipos con alta escalabilidad y disponibilidad; pueden ser usados también para un ambiente web, el cual va a requerir de un tráfico de información elevado y constante.

Si nuestra organización tiene alguno de estos escenarios, o bien se está pensando en alguno, es muy recomendable contar con un servidor Bare Metal para poder aprovechar al máximo todos los recursos que este nos brinda y a su vez, también protegerlos de una manera adecuada. Lo más importante es siempre contar con alta disponibilidad para todos los procesos.