En los últimos años se han popularizado diversos conceptos tecnológicos, entre ellos la tecnología cloud o tecnología en la nube, la cual abarca diversos conceptos que facilitan el acceso a la tecnología y a la información, siendo uno de ellos el concepto de SaaS: software as a service (software como servicio).

 En una manera tradicional, un software de cualquier tipo es instalado a través de un disco o descarga digital, lo que da acceso al software. Sin embargo, si otra persona quisiera acceder a la información generada por dicho software (por ejemplo, listas de clientes o prospectos) tendría que conseguir otra licencia y la información tendría que ser compartida por otros medios como correo electrónico. Sin embargo, al hacer uso de SaaS los requerimientos pueden ser mucho más accesibles, ya que lo primordial es tener acceso a Internet y los permisos necesarios. 

Todos los días hacemos uso de SaaS incluso sin saberlo, y es que el correo electrónico, los calendarios o las suites informáticas (como G Suite y Microsoft Office) son parte del SaaS. Este se puede utilizar de forma gratuita o mediante pago, siendo esta segunda las versiones mucho más completas que las gratuitas, adquiriéndose mediante un proveedor de servicios en la nube, como lo son Microsoft y Google, quienes se encargan de la administración del software y el hardware. Para acceder a estas herramientas sólo se necesita una conexión a Internet, ya que generalmente se puede acceder a ellas mediante un navegador web. El SaaS incluye una gran cantidad de herramientas que se utilizan en el sector empresarial, por ejemplo algunos CRM o ERP.

Los beneficios de una gestión SaaS

La utilización de SaaS trae consigo múltiples beneficios que hacen de su adopción algo sumamente redituable, no sólo por su fácil acceso, sino porque permite adecuarla a nuestras necesidades. Entre todos esos beneficios se encuentran los siguientes:

  • Costos: Los costos generados por SaaS son mucho menores a, por ejemplo, tener servidores On Premise, ya que se realiza una inversión inicial mucho menor. De igual manera, los costos a largo plazo son mucho menores, ya que no se debe realizar mantenimiento o pagar por servicios básicos como electricidad o almacenamiento, lo que también se traduce en un menor gasto de mano de obra. En el SaaS, solamente se paga por lo que se usa, ya que permite escalar o reducir los recursos en función del nivel de uso. 


  • Escalabilidad: La escalabilidad es uno de los principales beneficios del SaaS, sobre todo para los sitios web o aplicaciones que tiene repentinos picos de solicitudes, por ejemplo: una universidad al liberar los resultados de un examen de admisión, que en la mayoría de ocasiones termina saturándose debido a la cantidad de gente que la visita. En estos casos, solamente se debe llamar a nuestro proveedor de servicios y solicitar más capacidad para nuestro sitio web, siendo este un método bastante barato, rápido y eficiente. 


  • Personalización: En el caso de SaaS (y en general de la tecnología cloud) la personalización sólo es posible hasta cierto punto. Sin embargo, es posible contactar con el proveedor para este propósito, lo que nos permite trabajar con más comodidad. Es por esa razón que los sistemas SaaS disponen de una infraestructura fácilmente modificable que permite el alterar el código para crear funciones que no están disponibles normalmente, aunque hasta que grado se puede hacer esto depende de cada proveedor.


  • Seguridad: Al hacer uso de SaaS, la seguridad también corre a cargo del proveedor, por lo que serán dos entidades las encargadas de la misma. La seguridad es uno de los aspectos más importantes para cualquier empresa, y si bien puede llegar a sonar preocupante el dejar nuestra seguridad a terceros, esto no es total, ya que nosotros también tenemos participación en la misma. Asimismo, los proveedores se toman esto muy en serio, sobre todo si se utilizan plataformas consolidadas como lo son las de Google, Amazon o Microsoft. 

Dado que la tecnología cloud se expande más cada año, el SaaS también lo hace, al punto en que probablemente hemos usado esta tecnología en nuestro día a día sin darnos cuenta. Sus beneficios son enormes y sus costos y riesgos son muy bajos, por lo que vale la pena el considerar su adopción.