Comencemos por definir qué es el internet de las cosas o por sus siglas en inglés IoT (Internet Of Things), es un conjunto de elementos físicos (elementos tangibles) que tienen sensores y API´s que permiten la interconexión a través de Internet para intercambiar datos e información.

Estos elementos tangibles pueden ser, desde objetos domésticos como refrigeradores, estufas, lavadoras e incluso un foco inteligente. Recursos médicos como diversos aparatos que se encuentran en los hospitales hasta elementos portátiles como dispositivos inteligentes y tablets, es decir, todo el dispositivo físico que recibe y transfiere datos a través de redes inalámbricas sin tener una intervención humana.

Uno de los ejemplos más notables de la aplicación del IoT son los hogares inteligentes, en donde la mayor parte de los dispositivos físicos se encuentran interconectados compartiendo información según los hábitos del propietario de la casa, controlando desde la temperatura, la intensidad de las luces, encender el televisor, sintonizar un canal o una programación determinada hasta ambientar la casa, abrir o cerrar persianas, etc.

Para lograr toda esta interacción, el IoT trabaja en conjunto con elementos como el Big Data, analítica predictiva, el uso y aplicación de la Inteligencia Artificial (IA), el machine learning, almacenamiento y aplicaciones en la nube e identificación de radiofrecuencias (RFID). Estos son solo algunos de los componentes de los cuales se pueden tomar los datos predictivos del usuario final y con ello lograr la interacción antes mencionada.

Beneficios

Los beneficios más notables del IoT son: 

  •  Modelos de negocio e ingresos

El IoT está alterando los modelos de negocio tradicionales, por lo tanto, aquellos negocios que ven hacia el futuro están creando nuevas oportunidades a partir de la recolección de datos e información en tiempo real. ¿Te imaginas un reabastecimiento automático de tus productos cuando se detecte que están en un bajo nivel de consumo? o ¿Unas APP´s que simplifiquen en un 90% del tiempo que inviertes en hacer tus actividades diarias sin necesidad de dar la orden? Todo esto es ahora una realidad.

  •   Eficiencia operativa

Uno de los aspectos más notables es la eficiencia de poder controlar todos los procesos y actividades más importantes de un lugar en específico (desde nuestra casa hasta las áreas de una empresa). Monitorear y controlar de manera remota nos ayuda a optimizar y conservar mejor los recursos con los que contamos.

  • Productividad de los empleados

Para muchos empleados (hablando del sector empresarial) el utilizar los dispositivos portátiles o dispositivos con IoT hacen más simple y fácil las actividades diarias. La tecnología está ayudando a mejorar la toma de decisiones, automatizar las tareas rutinarias, acelerar y mejorar la comunicación entre las diferentes áreas de la empresa además de la supervisión y monitoreo de los procesos de manera remota.

  •  Mejorar la experiencia de los usuarios finales

Poco a poco nos vamos dando cuenta, que lo que un día fue un sueño, hoy es una realidad. La experiencia de poder controlar tu hogar desde un clic, mejorar y ser más ágiles los procesos de una empresa son aspectos que van tomando más relevancia en nuestro estilo de vida. Con el IoT, más ciudades, empresas y personas en general se están dando cuenta de los beneficios que tiene utilizar la tecnología a su favor.

Conforme la tecnología va avanzando cada persona se va adaptando para hacer uso de las nuevas aplicaciones y dispositivos a su favor, ya que cada día se vuelve más complejo.

Cada persona tiene que administrar sus cuentas bancarias, pagar servicios y productos utilizados desde internet, administrar sus recursos y la manera en cómo interactuar con otras personas, el cuidado y mantenimiento de los dispositivos de su hogar, asuntos de atención médica etc. Con el apoyo del IoT toma más relevancia poder realizar todas estas actividades desde cualquier lugar y situación en la que nos encontremos.

La aplicación del IoT se encuentra casi en todos lados, desde sectores como agricultura, arquitectura, salud, energía, industria, hogar, transporte, etc., sin embargo, en los sectores en donde no se ha logrado su integración se continúa trabajando en ello. Si bien el concepto de IoT fue nombrado en 1999, el gran avance que se ha presentado es sobresaliente, no se tiene la menor duda que en los próximos años será el futuro hecho realidad, viviendo una realidad tecnológica que hasta hace pocos años, era algo muy distante.